Reflexiones

No hace mucho recibí este mensaje de una compañera agradeciéndome el compartir este trabajo, pero a la vez, indicándome que es un trabajo que debería hacer la Consejería de Educación.

Paralelamente otra compañera me indicaba:

“Yo creo que todos los maestros tendríamos que ayudarnos y formar “un gran equipo de profesionales” y ser capaces de compartir las buenas experiencias con todas las posibilidades que tenemos a través de las TICs. En fin con pequeños granos de arena formaremos una montaña…”

Por mi parte, comparto ambas inquietudes. De hecho ya lo he indicado en otras entradas. La Administración nos dice qué hacer pero no nos da herramientas a cómo hacerlo.  Por todo esto, y desde mi punto de vista, esto no debe parar para seguir creando.

Intento mirar  el lado positivo de este trabajo que llevo realizando desde el 2011 y que quiero compartirlo con el resto de compañeros de forma altruista con el fin de enriquecer y avanzar. En ocasiones, como es este caso, debemos ser nosotros mismos los que mostremos nuestras inquietudes. Llevo trabajando como maestro para la Consejeria de Madrid desde el año 2003 y en estos 12 años no he visto avance por facilitar la evaluación.

He visto como se pasaba de PA (Progresa Adecuadamente) y NM (Necesita Mejorar) a una calificación cualitativa y ahora a una doble calificación cualitativa y cuantitativa. En estos 12 años he visto, al igual que muchos maestros un cambio donde se nos decía que evaluar como PA y NM (apto o no apto) no reflejaba el esfuerzo real de los niños y así, ahora, hay que evaluar por competencias clave y se nos indica que los estándares de aprendizaje son los indicadores para evaluar por competencias.

Si seguimos sin manifestar un apoyo por parte de la Consejeria seguiremos escuchando que la LOE-LOMCE muestra un currículo integrado para facilitar el papeleo a los maestros. Verdades a medias pues no nos dicen que los estándares de aprendizaje evaluables deben ser graduados y según esa graduación debemos sacar una calificación (un número).

A este hecho hay que añadir que Europa está marcando un nuevo camino con primer final el año 2020 y España trabaja en esta línea de objetivos 2020. La idea es volver a hacer un nuevo cambio en nuestra evaluación. Esto es, evaluar por estándares de aprendizaje y decir lo que el niño puede hacer y no hacer. Con esos datos, habrá que hacer un porcentaje… y así seguiremos, con el lápiz y el papel. Y seguiremos escuchando que el currículo de educación es un currículo integrado que nos facilita el papeleo. Y así, como ya no tenemos que hacer programaciones tan elaboradas nos creeremos que tenemos menos trabajo… cuando sin darnos cuenta tendremos mucho más.

El resultado será que cada centro educativo buscará sus estrategias digitales para aliviar tener que evaluar por rúbricas y porcentajes de estándares de aprendizaje. Los centros tendrán que buscar y actualizar sus hojas de cálculo, como lo están haciendo ahora y cómo lo he tenido que estar haciendo con Goliat en estos últimos cuatro años. Veremos a otras comunidades evolucionando o con softwares como ya incluso tienen muchas de ellas.

Este trabajo es se encardina en la idea de ser un granito de arena para construir una montaña. Sólo quiero mostrar la necesidad de impulsar un cambio en la forma de cómo mejorar la evaluación de nuestros alumnos.

Goliat tiene este nombre por una causa. Goliat es una enorme base de datos pero tiene una desventaja y es que depende de que cada vez que haya un cambio político haya un cambio de ley y con ello un cambio en la evaluación. Y todos tendremos que buscarnos la forma de evaluar con lápiz y papel o con nuestros conocimientos informáticos. Podremos cambiar la base de datos pero tendremos un nuevo problema. Y este es que volveremos siempre al lápiz y papel para que el administrativo o el equipo directivo vuelvan a “picar” todos los datos a la plataforma para generar el expediente del alumno.

Y así, seguiremos escuchando que la administración nos facilita el trabajo con su currículo integrado.

Estoy seguro que yo sólo soy una hoja de un árbol llamado Educación. Es ahora tiempo que ese árbol mueva todas sus hojas para indicar a la Consejería una de las muchas necesidades que el maestro de la Comunidad de Madrid (especialmente) necesita: Esto es, un programa que facilite el proceso de evaluación para generar el expediente académico de los alumnos de primaria. Como indico en la cabecera de esta página web: Goliat es sólo el camino, una herramienta (no la herramienta) para alcanzar este fin.

A %d blogueros les gusta esto: